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Versión completa: Felices fiestas
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Abro este hilo para desearos Felices fiestas y un próspero año nuevo.
Que los Reyes Magos, Papá Noel u Olentzero os llenen los cofres de regalos.
Gracias por todo lo que he aprendido de vosotros y espero seguir aprendiendo el año que viene.
Buena proa.


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a rañala,no sé quien eres pero que todo te valla muy bien...y si puedes enseñarme algo muncho mejor.....felices fiestas feo jujujujujujuju es broma coñooooooooo feo es todo el mundo jujujujujuju
(23-12-2019, 09:17 PM)Hippie escribió: [ -> ]a rañala,no sé quien eres pero que todo te valla muy bien...y si puedes enseñarme algo muncho mejor.....felices fiestas feo jujujujujujuju es broma coñooooooooo feo es todo el mundo jujujujujuju
Feo soy, pero no sé lo digas a nadie...shhhhh.,.
Jejeje..
Pásalo bien y a seguir peleando por tus sueños.



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Inmensa es la cantidad de conocimientos adquiridos aquí por este humilde piloto. Y ello gracias a quienes generosamente y con esfuerzo y el sacrificio que supone explicar y exponer lo que saben, comparten con nosotros ese tesoro. Aprovechemos estas fechas en que la tradición manda que nos deseemos lo que deberíamos desearnos siempre, cada día,  para manifestar agradecimiento y fraternidad. Gracias a todos, sin excepción, y salud. Por un mundo con veleros y sin pateras Brindis
[Imagen: 80460158_2896829650349855_17645714994920...e=5EB3D545]

Fiel a su cita en estos tiempos de solsticio ya ha llegado el Olentzero a la terraza de casa, barrunta frío y noches largas.
Olentzero el último jentil pagano que anuncia la cristiandad,  el fin de una era, reconvertido ahora en carbonero que baja de lo más oscuro del bosque para traer regalos a los niños el alba del día de Navidad.
Sólo a un vasco se le puede ocurrir poner de ídolo de los niños a un carbonero, borracho, de ojos rojos, fumador, sucio, tragon y no se cuantos vicios más , pues tal y como cita el viejo villancico en vascuence cantado por todos los niños del lugar no hay lugar a dudas jejeje.
Pipa hortzetan duela
eserita dago
kapoiak ere baditu
arraultzatxuakin
bihar meriendatzeko
botila ardoakin.

Inolaz ezin dugu
Olentzero ase
bakarrik jan dizkigu
hamar txerri gazte.
Saiheski ta solomo
makina bat este
Jesus jaio da eta
alaitu zaitezte.


Míralo! Míralo!
Nuestro Olentzero!
Con la pipa entre dientes

Felices fiestas a todos..y a todas!! 
Brindis
está sentado
también tiene gallos capón
con sus huevos
para merendar mañana
con una botella de vino.
No podemos de ninguna forma
llenar a Olentzero
se ha comido él solo
diez cerdos jóvenes.
Costilla y lomo
un montón de intestinos
ha nacido Jesus
y os tenéis que alegrar.
O esta otra que tambien se las trae..

"Olentzaro buru aundiya,
entendimentu gabia,
juanden gabian edan duela
amar erruko zaguia.
¡Ai urde tripa aundiya,
zagar ustelez betia!"


"Olentzaro - cabeza grande
 - sin entendimiento 
- en la noche pasada 
- ha bebido 
- un pellejo de diez arrobas.
 - ¡Ay, puerco tripudo, 
- lleno de manzanas podridas!".
Jejeje, gora gure Olentzero!!!.
Las fiestas son para celebrar algo, si, estamos vivos y el planeta comienza una nueva vuelta desde el punto más alto de su recorrido, pero hay muchas otras cosas que no se pueden celebrar, este artículo lo expone de manera muy clara, a mi modo de ver.


2019: el auge de la estupidez

Todo listo para la mesa de partidos. Y no me refiero a esa hipotética mesa compartida entre Rufián y Pedro Sánchez para solucionar la cosa catalana, sino a la doméstica. Esa mesa de partidos en la que un familiar no vetará a otro por pensar o votar distinto. Esa en la que no se considerará traición ni cesión imperdonable compartir espacio a pesar de no estar de acuerdo.

Una mesa en la que se acepta lo que no se le permite a la política: el diálogo entre diferentes. Prepárense para coger aire, para sacar sus mejores dotes diplomáticas y evitar que la gamba blanca de Huelva vuele como arma arrojadiza. Prepárense más que nunca ahora que sabemos que la parte pensante de la gamba lleva cadmio. Nadie quiere una guerra química entre hermanos, tíos y primos. Prepárense para llegar a acuerdos de mínimos. Prepárense, al fin y al cabo, para hacer con naturalidad la tarea que se le niega a la política: hacer política.

Aunque son muchos años de cenas en familia y estemos acostumbrados a ser diplomáticos, mediadores, observadores y relatores internacionales cuando nos sentamos a cenar, de un tiempo a esta parte, todo se ha complicado. En la mesa de partidos de este año usted se encontrará la cosecha de 2019. Espectacular. Echando la vista atrás, podemos decir sin miedo a equivocarnos que 2019 no ha sido finalmente el año del auge del fascismo, sino el año del auge de la estupidez extrema.

No hay otra forma de definir con sinceridad una época en la que un profesor es denunciado por decir en clase que pegarle a la mujer está feote. Una época en la que un partido de fútbol se suspende en nombre de la tolerancia porque alguien ha llamado nazi a un nazi. Berlanga, puesto de setas, no se habría atrevido a meter esta escena. Nos hemos colado, diría Azcona, y el valenciano le tendría que dar la razón. Vivimos una época en la que algunos piden salirse de Europa –Spexit– porque la justicia europea nos ha dado el enésimo revolcón a nosotros, la ejemplar democracia de toda la vida. Boicot al cava europeo. Vivimos una época en la que, de repente, todo vale.

El relativismo moral se ha normalizado de tal forma llegando a 2020, que el futuro que vivimos no gira en torno a los coches voladores, sino a si debemos respetar o no el Paleolítico.

Gilipolleces del tamaño de la catedral de Notre Dame lo inundan todo y nos hacen vivir con el agua y el sentido común al cuello. Acosar a niños menores, pedir que no se rescate a quien peligra en una patera, negar la violencia machista o insultar a una niña preocupada por la emergencia climática son ahora derechos que algunos reivindican como el que reivindica un salario mínimo. Déjenme ser un hijoputa, tengo derecho.

En las cenas de Navidad, no lo dude, se encontrará usted ese nuevo menú de los horrores cosecha 2019 colocado junto al plato de las gambas. Un consejo: respire profundamente y no pierda el tiempo con cifras o desmentidos. Quien a estas alturas piensa que la tierra es plana, lo hace por convicción, no por datos. Y no cambiará de opinión por mucho que usted lo intente.


Por resumirlo, estamos en guerra. Una guerra donde nadie mata a nadie –y que así siga la cosa– pero en la que cada día muere la moral más básica. Una guerra cultural por la hegemonía de la interpretación de la realidad en la que no hay datos, sino propaganda. Todo empezó el día en que a Santiago Abascal le preguntaron por sus políticas de fiscalidad, miró a cámara y respondió viva España. Desde entonces hasta hoy, vivimos el asedio de la estupidez. Una guerra en la que pierde quien se desespera. Aguanten. Se impondrá la lógica. No pasarán. Mientras tantos, respiremos y pasémonos las gambas. Felices fiestas.

https://ctxt.es/es/20191218/Firmas/30229...spexit.htm


Bier Bier
(23-12-2019, 10:24 PM)ostadar escribió: [ -> ]Fiel a su cita en estos tiempos de solsticio ya ha llegado el Olentzero a la terraza de casa, barrunta frío y noches largas.
Olentzero el último jentil pagano que anuncia la cristiandad,  el fin de una era, reconvertido ahora en carbonero que baja de lo más oscuro del bosque para traer regalos a los niños el alba del día de Navidad.

"Olentzaro - cabeza grande
 - sin entendimiento 
- en la noche pasada 
- ha bebido 
- un pellejo de diez arrobas.
 - ¡Ay, puerco tripudo, 
- lleno de manzanas podridas!".
Jejeje, gora gure Olentzero!!!.

Me gusta el Olentzaro. Las religiones siempre se han encargado de silenciar a todos esos personajes paganos.Toda cultura tiene sus seres malvados, traviesos y con el tiempo hasta entrañables, que aparecen para aguarnos las fiestas. Claro que también hay un sinfín de conjuros para evitarlos. En Noruega se esconden las escobas y se pone muérdago; en Italia, si te descuidas, aparece la bruja Befana; en Hungría el Krampus, un feroz demonio que se lleva a los niños malos. Y curiosamente, en Holanda, el demonio navideño habita en España y viaja desde aquí cada año para castigar a los traviesos holandeses.

En Grecia, los Kalikantzaris, son quimeras de hombres y animales, con orejas puntiagudas, patas peludas y dedos afilados. Nadie se pone de acuerdo en sus dimensiones, pero dicen que algunos son enormes, otros son pequeños como gatos; lo que sí está claro es que huelen a podrido. Durante el año sierran el árbol en el que se apoya el mundo y solo descansan en Navidad, cuando el sol se para en su solsticio, es entonces cuando salen de sus guaridas para hacer el gamberro.  Se mean en los dulces de navidad y entran por las chimeneas. Si queréis libraros de ellos poner un colador en la puerta; empezarán a contar agujeritos y se quedaran entretenidos.

Ya sé. ya sé que a algunos os recordará a personajes actuales del mundo político.

[attachment=2609]

Feliz Navidad, Solsticio o Saturnalia...como gustéis.
Bier Bier Bier
Bier Bier Bier
Es verdad, Caribdis, esto ha pasado más veces en la Historia. Se llama DECADENCIA, el cáncer de las culturas que mueren de éxito, de estupidez, como bien dices. Ya hace muchos años que se ve venir. La televisión es como un microscopio que permite analizar una muestra representativa del todo. Y ahí están bien a la vista estas cosas. Yo era joven cuando el antiguo régimen coleteaba agónico, pero ya tenía edad para disfrutar  del programa de Balbín, La Clave. Esperaba yo que espacios como ese se multiplicaran en la televisión con los nuevos tiempos de libertad que arrancaban por fin. Pero no. Poco a poco y cada vez de forma más descarada,  la decadencia y la estupidez crecieron y se adueñaron de todo el espacio televisivo. Como fuera ha ido pasando también. Yo flipaba cuando veía que cerraban los telediarios con imágenes de un desfile de modelos, la pasarela Cibeles, sin haber mencionado siquiera, y sirva de ejemplo, la invasión judía sobre el pueblo palestino y su lento y sangrante genocidio. Ahora ves que el mundo está dirigido por individuos estúpidos y decadentes, porque aún así manejarnos es fácil, de estúpidos que nos hemos vuelto. Basta un buen par de perros para llevarnos, cual rebaño, dónde se les antoje. Decadencia, una vez más, de una cultura que esta vez igual se lleva la salud del planeta por delante. Es simple, lo decía en el consejo de Naciones Unidas el representante de las tribus indias de Norteamérica a finales del pasado siglo: el problema es que creemos que la Tierra es nuestra, y no vemos que somos nosotros los que le pertenecemos.
(24-12-2019, 10:43 AM)hopetos escribió: [ -> ]Es verdad, Caribdis, esto ha pasado más veces en la Historia. Se llama DECADENCIA, el cáncer de las culturas que mueren de éxito, de estupidez, como bien dices. Ya hace muchos años que se ve venir. La televisión es como un microscopio que permite analizar una muestra representativa del todo. Y ahí están bien a la vista estas cosas. Yo era joven cuando el antiguo régimen coleteaba agónico, pero ya tenía edad para disfrutar  del programa de Balbín, La Clave. Esperaba yo que espacios como ese se multiplicaran en la televisión con los nuevos tiempos de libertad que arrancaban por fin. Pero no. Poco a poco y cada vez de forma más descarada,  la decadencia y la estupidez crecieron y se adueñaron de todo el espacio televisivo. Como fuera ha ido pasando también. Yo flipaba cuando veía que cerraban los telediarios con imágenes de un desfile de modelos, la pasarela Cibeles, sin haber mencionado siquiera, y sirva de ejemplo, la invasión judía sobre el pueblo palestino y su lento y sangrante genocidio. Ahora ves que el mundo está dirigido por individuos estúpidos y decadentes, porque aún así manejarnos es fácil, de estúpidos que nos hemos vuelto. Basta un buen par de perros para llevarnos, cual rebaño, dónde se les antoje. Decadencia, una vez más, de una cultura que esta vez igual se lleva la salud del planeta por delante. Es simple, lo decía en el consejo de Naciones Unidas el representante de las tribus indias de Norteamérica a finales del pasado siglo: el problema es que creemos que la Tierra es nuestra, y no vemos que somos nosotros los que le pertenecemos.

De cualquier manera, tampoco podemos regalarles una victoria fácil. No sé como, aunque toda la racionalidad diga que el futuro es muy negro, debemos entonces creer en lo imposible, en lo que tal vez está más allá de nuestra mirada.

Por un planeta vivo y nosotros que lo veamos!!

Feliz solsticio!!

Bier