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Na outra banda do mar constrúen o navío:
o martelar dos calafates resoa na mañá
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Israel amenaza con tratar como “terroristas” a los participantes de la Flotilla de la Libertad. Es la misma acusación que lanza contra periodistas, médicos, jueces u organizaciones humanitarias que intentan aliviar el sufrimiento en Gaza.
En todo exterminio, el crimen comienza antes de la primera bala: empieza con la violencia sobre el lenguaje. El verdugo corrompe las palabras y convierte la mentira en verdad oficial. Así prepara el terreno para que el horror resulte soportable, incluso justificable.
Los nazis llamaban “parásitos” a los judíos. El apartheid sudafricano calificó de “terrorista” a Mandela. Las colonizaciones europeas tachaban de “salvajes” a los pueblos originarios para esclavizarlos o exterminarlos. Siempre la misma estrategia: deshumanizar al otro y fabricar una coartada que transforme a la víctima en culpable.
Hoy Israel repite esa operación. Llama “terroristas” no solo a quienes intentan romper un bloqueo ilegal llevando medicinas, ambulancias o alimentos, sino también a periodistas, médicos, jueces, ONG e incluso a Naciones Unidas cuando denuncia la masacre. En definitiva, a cualquiera que no guarde silencio cómplice ante el exterminio del pueblo palestino.
Es la lógica orwelliana: la guerra se llama paz, la ocupación seguridad, el genocidio defensa propia. Colonizar las palabras para colonizar conciencias. Y quien denuncia la limpieza étnica se convierte en sospechoso.
No es solo un problema semántico, sino una estrategia política: despojar de humanidad al adversario, deslegitimar toda resistencia, blindar la impunidad. Como recordaba Arendt, cuando las palabras se vacían, el mal se hace banal. Y como enseñó Fanon, la colonización invade también la memoria y el pensamiento.
Por eso resistir significa defender las palabras: llamar genocidio al genocidio, víctima a la víctima, verdugo al verdugo. Nombrar con dignidad es el primer acto de desobediencia frente al horror.
y no hay nada que hacer,eso es lo jodido..........y en españa otro de lo mismo con el de vox ,igual que el milei,el pueblo es gilipollas aunque en este puto siglo 21 sepan leer y escribir,tienen la maquinaria bien engrasada y solo quieren la ley del terror y miedo,no les queda nada a la juventud.........
Los sueños son la semilla de la accion . 
a rañala...
mmsi 261001678